Día
Internacional de la Lengua Materna,
2006.
Armando
Verdín Galán
El 17 de Noviembre
de 1999 se aprobó en la 30° Conferencia General de la UNESCO el proyecto
de Resolución 35, que establece el 21 de Febrero como el Día Internacional de la Lengua Materna.
Es un día dedicado a promover el pluralismo lingüístico y la diversidad
cultural.
Se celebra la
Lengua Materna de cada uno de los pueblos del mundo; sin embargo, la
presentación del proyecto se argumentó teniendo en cuenta prácticas de
marginación y exclusión de lenguas minoritarias. Aunque el día se dedica
a todas las lenguas, la celebración se ha centrado más en el
reconocimiento, valoración y respeto de las lenguas originarias. Por lo
menos esa ha sido la tendencia y los objetivos explícitos en los años que
han pasado desde que se aprobó la resolución.
Podría decirse que
este día nos hace pensar también en una especie de canibalismo
lingüístico, al parecer del tipo donde el pez grande se come al pequeño;
sin embargo, en este ámbito no hay peces grandes ni chicos, pues el pez
no se mide por el número de hablantes, sino por la versión que cada
lengua nos da del mundo, y ahí todas son de la misma talla, aunque sí
haya lenguas que se tragan a otras.
No nos detenemos
en el significado de la muerte de una lengua materna, pues hay bastantes
autores de distintos pueblos que se han pronunciado al respecto; sólo
decimos que la homogeneización lingüística, es decir, hablar una sola
lengua, haría monótono el mundo; (a)callaría, literalmente hablando, los
chisporroteos y destellos polifónicos de las lenguas, y nos colocaría en
un mundo cultural aburrido y descolorido, en el que difícilmente podría
ser viable la vida del espíritu.
Este 21 de Febrero
(2006), los festejos a nivel mundial se multiplicaron, y en México
sucedió algo parecido, en todos los estados donde hay presencia de
lenguas autóctonas se realizaron una gran cantidad de eventos. Estos dos
últimos años nos ha tocado estar en el Distrito Federal; parte de los
anteriores (otros dos), en San Cristóbal de las Casas: no hemos podido
menos que asombrarnos y maravillarnos de la diversidad lingüística y de
la sensibilidad de los escritores y poetas que tiene el país.
En esta ocasión la
fiesta acústica nos permitió escuchar poemas en nahuatl, en zapoteco, en
mixteco y en purépecha. En la presentación del libro Huehuexochitlajtoli Diidxaguie' yooxho', Viejos Poemas de Irma Pineda
(zapoteca) y de Mardonio Carballo (nahuatl), en el Museo Nacional de
Culturas Populares, uno de los presentadores (sólo eran dos, y el
comentario no fue de Juan Gregorio Regio) expresó su deseo de que pronto
pudiera haber traducciones a otras lenguas, como el alemán o el inglés de
los poemas y textos "indígenas" sin pasar necesariamente por el español.
Nos pareció una
buena aproximación a lo que hemos llamado interculturalidad horizontal;
si embargo, después de haber escuchado la lectura de los poemas en
nahuatl y en zapoteco, nos preguntamos si habría ya traducciones de
poemas nahuatl al zapoteco y viceversa. Entonces, tal vez sería
bueno también que de manera simultánea se tradujeran (por ejemplo, los textos zapotecos) al nahuatl, al mixteco, al mazateco, al alemán, al inglés, sin
pasar necesariamente primero por el español, etc.
Son tan distintos
al oído el nahuatl y el zapoteco, el mixteco y el purépecha, en su
escritura (aun cuando toman prestadas las grafías occidentales), se ven
tan diversos, las traducciones de los poemas o narraciones al español (o
al inglés o al alemán, cuando las hay) nos dejan intuir figuras
literarias y poéticas, que si bien actualizadas, reconstruyen desde el
presente imágenes ancestrales, al tiempo que dejan ver el mestizaje
cultural en una síntesis poética original.
La demanda
política y la crítica a la sociedad dominante, siempre necesarias en
condiciones de exclusión, hace que muchas veces el mensaje de los poetas
y comentaristas se dirijan más en contra de la colonización cultural y
lingüística, y sólo el fugaz instante en el que se lee la poesía o el
cuento tiene uno la oportunidad de perderse en la melodía de las lenguas,
de dejarse transportar por el ritmo y por la cadencia de las palabras:
lecturas impecables en la lengua materna y en español, pero con
diferentes efectos en el alma; además, ahora tuvimos la oportunidad de
escuchar críticas mesuradas al trabajo literario y poético de los
escritores zapoteca y nahuatl, aunque la crítica valdría también para
escritores de otros pueblos.
En el marco de
esta misma celebración se hizo la convocatoria para el Premio
Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Indígenas. Estaban en la mesa,
vista de frente y de izquierda a derecha, Carlos España, Griselda
Galicia, Sari Bermúdez, Natalia Toledo y Juan Gregorío Regino; tal vez a muchos no les diga nada esta lista de nombres
(ganadores de dicho premio, con excepción de Sari Bermúdez, ella es la
que, por lo menos en este caso, aumenta el monto del premio), pero a
nosotros nos pareció divertido ver los nombres, parecía que el evento
pudiera tener que ver con cualquier cosa menos con la lectura de poemas
en zapoteco y mixteco.
Después de algunos
años de haber escuchado y visto de manera conciente (cualquier cosa que
esto pudiera significar) los textos escritos
de varias lenguas que se hablan en el país, estoy seguro que cada lengua, inclusive
si pensamos en las más próximas como las lenguas mayanses, es tan
diferente de las otras que no se justificaría el ponerlas todas en le
paquete de lenguas "indígenas", tal vez cueste más, pero cada lengua
tiene su identidad y por lo mismo sería recomendable, por lo menos en
este sitio, empezar a referirnos a cada pueblo y a su lengua con sus
nombres propios, bueno, con sus traducciones al español, como sucede con
otras lenguas del mundo, si es que no las hablamos o las hemos aprendido.
Sobre todo para
cerrar las expectativas cuando uno va a un evento de este tipo, pues
cuando se promociona "Lectura de poemas en lenguas indígenas" uno
puede sentirse abrumado al pensar que se trata de por lo menos una
lectura de poemas en 60 lenguas, o ¿qué tal que esta lectura en lenguas
indígenas es sólo en una, el nahuatl, por ejemplo? También puede ayudar a evitar razonamientos circulares, como el que se dio en
una conversación con unas jóvenes del pueblo tenek, quienes al
preguntales por su idioma dijeron lo siguiente: "¿Nuestra lengua?, en
español se dice huasteco y en huasteco se dice tenek" o "en
español se dice tseltal y en tseltal se dice Bats'il K'op".